viernes, 5 de abril de 2013
La PNL aplicada a la vida: "El mapa no es el territorio"
Un empleado ingresa a la oficina donde se reúnen tres directores. No los saluda, no les dirige la mirada, recoge un documento de un estante y sale de la oficina. Uno de los directores reacciona – ¡Qué mal educado se ha vuelto este señor! Ni siquiera saluda- el otro presenta una opinión diferente –creo que no quiso interrumpirnos- mientras el tercero plantea otra hipótesis –era obvio que algo le pasó, parecía enfermo y preocupado-.
La primera presuposición de la Programación Neurolingüística, es El mapa no es el territorio.
Las interpretaciones que hacemos de las situaciones repercuten en nuestras emociones y a su vez a la forma en que interpretamos nuestro mapa.
El mundo que nos rodea, independientemente de que tengamos consciencia de éste, es el territorio. Es la apreciación subjetiva que tenemos del mundo. Nuestro mapa, es la percepción que tenemos de la realidad. Nuestra forma de ver el mundo no obedece a una estructura inquebrantable...
Por todo ello, debemos buscar bien esa brújula que marca nuestro mapa, que nos dice el camino y que nos ayuda a hacer el territorio...
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